España escribió la página más gloriosa de su historia y se convirtió en la selección más dominante del siglo XXI

Lo que logró España en este Mundial 2026 no tiene parangón en la historia del fútbol moderno. Siete partidos ganados, un solo gol recibido en todo el torneo gracias al portero Unai Simón que estableció un récord histórico de imbatibilidad en una Copa del Mundo, nueve victorias consecutivas en toda la competición incluyendo la fase de grupos, y una final ante Argentina donde el dominio estadístico fue tan aplastante que el único debate posible era si el marcador reflejaba la realidad del partido. España no solo ganó el Mundial: lo dominó de principio a fin de una manera que recuerda a los mejores momentos del Tiki-Taka de 2010 pero con una generación completamente diferente y un estilo más directo y más efectivo.

La segunda estrella que lucirá España en su camiseta a partir de ahora cierra el ciclo más glorioso que ha vivido una selección europea en la historia reciente: Eurocopa 2024, Mundial 2026, con la Nations League como preludio de una era que De la Fuente construyó desde la modestia y la convicción. Lamine Yamal a los 18 años se convierte en el jugador más joven en ganar un Mundial en la historia del fútbol, Ferran Torres pasa a la inmortalidad con el gol más importante de su carrera, y Rodri cierra un año perfecto con el Balón de Oro mundialista sumado a su Champions y su Balón de Oro FIFA. España esperó 16 años para volver a la cima del mundo, y cuando volvió lo hizo de la manera más contundente y más hermosa posible.