España está jugando el mejor fútbol del Mundial 2026 y el mundo entero ya la señala como gran favorita al título
La Roja de Luis de la Fuente ha construido en este torneo algo que trasciende los resultados: una identidad de juego reconocible, dominante y hermosa que no se veía en una selección española desde los años dorados de 2008 a 2012. Seis partidos, seis victorias, dieciséis goles anotados y cero en contra, el único equipo del Mundial que llega a cuartos de final con el arco absolutamente imbatido. Cifras que no cuentan todo lo que hay detrás: un mediocampo con Pedri, Rodri y Dani Olmo que controla el partido desde el primer minuto, una defensa donde Cubarsí con apenas 18 años parece un veterano de mil batallas, y un ataque donde Lamine Yamal, Oyarzabal y Baena se intercambian constantemente para desquiciar a cualquier rival.
Lo más llamativo de esta España es que no depende de un solo jugador para ganar. Ante Portugal fue Mikel Merino, que entró desde el banquillo y marcó el gol definitivo en el 90+1. Ante Arabia Saudita fue Oyarzabal con doblete. Ante Austria fue Yamal con su primer gol mundialista. Ferran Torres, Alex Baena, Fabián Ruiz: todos pueden ser decisivos en cualquier momento. Luis de la Fuente tiene la plantilla más profunda del torneo y sabe utilizarla con una inteligencia táctica que sorprende a propios y extraños. España llega a cuartos de final ante Estados Unidos o Bélgica con el viento a favor, la confianza de un equipo que no conoce la derrota y la sensación de que este puede ser el año en que La Roja conquiste su cuarta Copa del Mundo.
