Releer no siempre significa aprender
Muchas personas estudian subrayando páginas y leyendo nuevamente los mismos párrafos. Sin embargo, reconocer una información no significa poder recordarla después. El aprendizaje requiere recuperar activamente los conocimientos.
Cierra los apuntes
Después de estudiar un tema, intenta explicarlo sin mirar el material. Identifica qué información puedes recordar. Después, revisa los puntos que olvidaste.
Utiliza tarjetas
Las tarjetas permiten practicar preguntas y respuestas. Puedes utilizarlas para conceptos, fechas, fórmulas o definiciones. Repasa con mayor frecuencia las tarjetas que presentan dificultades.
Explica con palabras sencillas
Imagina que debes enseñar el tema a otra persona. Explica los conceptos utilizando ejemplos fáciles. Si no puedes hacerlo, probablemente necesitas revisar esa parte.
Distribuye los repasos
Evita concentrar todo el estudio durante una sola sesión. Realiza pequeñas revisiones durante varios días. Esta estrategia puede fortalecer la recuperación de información.
Cambia la forma de estudiar
Memorizar no consiste únicamente en leer. Preguntar, explicar, practicar y recuperar información pueden mejorar el aprendizaje.

