El Tricolor carioca se aferra al cuarto lugar pero la racha sin ganar lo aleja cada vez más de la pelea por el título

Fluminense llega a la fecha 21 del Brasileirao 2026 en una posición que genera más preguntas que certezas: cuarto en la tabla con 34 puntos, a una distancia considerable del líder y con una racha de cinco partidos consecutivos sin ganar en el torneo local que convierte cada jornada en una prueba de resistencia para Luis Zubeldía y su cuerpo técnico. El Tricolor carioca arrancó el año como uno de los candidatos al título con una plantilla renovada y la experiencia del técnico argentino que llegó con credenciales importantes, pero la segunda mitad del torneo está mostrando una versión del equipo muy por debajo de las expectativas: sin profundidad ofensiva suficiente, con una defensa que concede espacios en los momentos menos indicados y con una dependencia excesiva de las individualidades de Hulk y Germán Cano que cuando no aparecen el equipo se queda sin ideas claras para generar peligro.

Lo más preocupante de la situación actual de Fluminense es que el calendario no le da respiro para recuperar la confianza en el torneo local antes de que lleguen compromisos decisivos. El sábado recibe a Vasco en el Maracanã por los octavos de la Copa de Brasil en un partido de eliminación directa que exige ganar sin importar el estado anímico del equipo, y la semana siguiente el Brasileirao vuelve con un duelo que el Tricolor no puede seguir dejando puntos. Zubeldía tiene un plantel con experiencia suficiente para salir de esta crisis pero el tiempo se acorta y cada punto que Fluminense deja escapar en el torneo local es un punto que los equipos de arriba aprovechan para consolidar una ventaja que pronto podría ser matemáticamente insalvable para el Tricolor en la pelea por el campeonato.