Dirigentes sociales del sur del departamento de Nariño aseguraron que la fracasada Paz Total sirvió de trampolín para que los grupos armados ilegales obtengan ‘jugosos’ beneficios. Indicaron que las extorsiones, secuestros y atentados contra la Policía y el Ejército Nacional de Colombia no cesan en la región.
“Para el presidente de Colombia Gustavo Petro, parece ser que los criminales tienen más privilegios que la misma comunidad. Así se evidencia en los alrededores del municipio de Ipiales y de la frontera, cada vez que un antisocial comete un delito”, expresó el líder social y cambista Jaime Yépez al subrayar que una vez los capturan a las pocas horas, los dejan en libertad.
Añadió que en los pasos ilegales que unen a Colombia con Ecuador operan 2 grupos disidentes de las Farc, los cuales sostuvo que promueven el contrabando el tráfico de armas y de drogas.
A la vez dijo que es injusto que los delincuentes en lugar de estar purgando cárcel, ahora sean gestores de paz.
Además, manifestó que “si bien es cierto las autoridades gubernamentales saben que las familias que se dedican al cambio de dólares están expuestas a toda clase de peligro, que se puede esperar de las Fuerzas Militares. Estas entidades lo único que hacen, son campañas para traspasar su responsabilidad a la comunidad”.
“En Ipiales estamos cansados de tanto criminal y de tanta corrupción administrativa. Es por eso que los ciudadanos de bien nos sentimos desprotegidos por quienes tienen el deber de trabajar por el bienestar de la sociedad. Acá no hay ley, ni orden porque los antisociales son quienes ahora mandan en las calles de Ipiales”, indicó.
