El Ejército Nacional confirmó la salida del general Juan Miguel Huertas de su cargo como director del Comando de Personal, tras verse implicado en una investigación por una posible infiltración de las disidencias de las FARC en las Fuerzas Militares. La decisión se conoció casi dos meses después de que el alto oficial fuera mencionado en revelaciones de prensa que alertaron sobre presuntos acuerdos ilegales con grupos armados.
La medida coincide con la suspensión ordenada por la Procuraduría General de la Nación, que adelanta una investigación disciplinaria en su contra y que podría derivar en su retiro definitivo de la institución. El caso también involucra al director de Inteligencia de la Dirección Nacional de Inteligencia (DNI), Wilmar Mejía.
El nombre del general Huertas apareció mencionado en archivos atribuidos a alias Calarcá, cabecilla de disidencias, en los que se habla de un supuesto “pacto de no agresión” y de facilidades para el desplazamiento de jefes armados por el territorio nacional con esquemas de seguridad. Estos documentos se encuentran en poder de la Fiscalía General de la Nación.
Pese a que Huertas fue suspendido inicialmente por un periodo de tres meses, documentos revelados por la prensa indicarían que continuó ejerciendo funciones. Su firma figura en una resolución fechada el 1 de diciembre de 2025, cuando ya se encontraba separado temporalmente del cargo. Expertos en temas de seguridad señalaron que, ante la gravedad del caso, la separación debía ser inmediata por tratarse de asuntos relacionados con la seguridad nacional.
Frente a los señalamientos, el general Huertas negó cualquier vínculo con organizaciones criminales y aseguró que las acusaciones carecen de sustento verificable. No obstante, las autoridades continúan con las investigaciones mientras crece la atención pública sobre el impacto del caso en la credibilidad y el control interno de las Fuerzas Militares.
