El pago de los subsidios a los combustibles a ecopetrol y a la refinería de Cartagena por más de 1.6 billones será principalmente con títulos de deuda pública, una decisión que reduce la presión inmediata de caja pero traslada el costo a futuro. El pago de los subsidios de los combustibles vuelve a poner sobre la mesa la forma en el que el gobierno está manejando los compromisos Fiscales. Esta vez, el turno es para una deuda acumulada con ecopetrol y la refinería de Cartagena que, Aunque será saldada, no implica una salida inmediata de caja en su totalidad. La estrategia elegida por el ejecutivo apunta a distribuir el impacto Financiero en el tiempo. En lugar de cubrir la obligación principalmente con recursos líquidos, se optó por un esquema que recurre a la gran medida a la emisión de deuda pública, una decisión que deja ver las limitaciones actuales de liquidez y las prioridades Fiscales del gobierno.
