Tras el cierre del estrecho de ormus y el desgaste que supone llevar 36 días de guerra el conflicto en Oriente próximo amenaza con hacer un daño preexistente en la economía mundial . Ormus es un enclave estratégico y los iraníes han decidido que nada volverá a ser como antes. Las autoridades del régimen van a imponer restricciones a las naves que quieran cruzar el estrecho. Una medida con la que buscará recaudar 10 mil millones de dólares anuales a través de peajes.