Risueño llega al segundo semestre con el objetivo de superar lo hecho en el primero, pero con una sanción que complica todo

Jonathan Risueño se convirtió en la gran revelación del banco técnico colombiano en el primer semestre de 2026, transformando al Deportivo Pasto en la sorpresa del campeonato al llevarlo a los cuartos de final con un fútbol vistoso en esquema de 4-3-3 y con 31 puntos en la fase regular. El español de 43 años llegó a Nariño con ideas claras y las ejecutó con una efectividad que nadie anticipaba, pero su carácter explosivo e impulsivo le costó múltiples sanciones que ahora pesan sobre el arranque del segundo semestre. La más grave: una suspensión de once fechas acumuladas por provocar a la hinchada de Junior en el Romelio Martínez, donde pateó una botella que impactó a un aficionado, sumada a sanciones previas del mismo semestre.

Eso significa que Risueño no podrá estar en la zona técnica del Atanasio Girardot esta noche ni en los próximos partidos, lo que representa un golpe enorme para un equipo cuyo principal activo es precisamente la capacidad del técnico de leer el partido y hacer ajustes en tiempo real. El objetivo del Volcánico para este segundo semestre es claro: clasificar nuevamente a cuadrangulares y demostrar que el primer semestre no fue casualidad sino el resultado de un proyecto sólido. Sin embargo, tres miembros del cuerpo técnico también salieron por motivos personales, lo que hace el panorama todavía más complicado para un Pasto que deberá navegar las primeras fechas sin su timonel en el banco.