Juegos de poder electoralJuegos de poder electoral

En el Partido Conservador y Cambio Radical nadie se atreve a invertirle de lleno a Jaime Felipe Losada o a Julio César Triana. Ambos han pasado por las urnas, pero su falta de resultados recientes dejó una sombra de desconfianza. Las hojas de vida llegan, pero las chequeras siguen cerradas.
Intereses
Jaime Felipe Losada y Julio César Triana tienen presencia, historia política y hasta apellido. Pero eso, al parecer, ya no es suficiente. En los comités políticos conservadores y de Cambio Radical, la conversación gira en torno a si vale la pena ponerlos en la baraja para la Cámara de Representantes o el Senado. Y la respuesta más frecuente es el silencio.
El recuerdo de las últimas elecciones aún pesa: estructuras infladas, contratos de apoyo y promesas de miles de votos que nunca llegaron. La frase que se repite es clara: «No vamos a botar plata en campañas sin retorno».
Currículos sobran
Aunque en ambos partidos los anuncios de convocatoria a nuevos liderazgos han despertado movimiento, lo cierto es que muchos ven el proceso como una vitrina sin compromiso. Losada y Triana entregan sus hojas, sus fotos, sus cifras, pero no convencen.
La dirigencia nacional observa con distancia y sin entusiasmo. No hay oxígeno financiero, ni respaldo cerrado. En el Huila, los políticos de maquinaria y hasta los alcaldes prefieren esperar a que surja una figura con mayor arrastre, que no solo exhiba pasado, sino promesa de futuro. Por ahora, el dilema no es si se lanzan. Es quién se atreve a jugar con ellos.