Juan Carlos Saldarriaga, exalcalde de Soacha y actual coordinador político para regiones en la campaña de Paloma Valencia, denunció que fue perseguido y atacado con un ladrillo durante un evento del Centro Democrático en Soacha, al que también asistía el expresidente Álvaro Uribe Vélez.
Según Saldarriaga, el ladrillo le rozó la cabeza y posteriormente un grupo de personas habría continuado la agresión con botellas y piedras, obligándolo a huir con ayuda de su esquema de seguridad y de una familia que lo resguardó en su vivienda cercana.
El exalcalde calificó el ataque como un hecho grave y que puso en riesgo su integridad física, subrayando la necesidad de garantías para la convivencia democrática y la seguridad de los actores políticos.
🎤 Ataque a artista y cancelación de presentación
En el mismo evento, el cantante Alan Ramírez (de música popular) tuvo que cancelar su presentación porque su camioneta fue agredida con piedras mientras llegaba al sitio.
Ramírez aseguró que él y su equipo resultaron ilesos, enfatizando que no tiene afiliación política alguna y que su participación era estrictamente profesional.
El expresidente Álvaro Uribe Vélez responsabilizó públicamente de lo ocurrido a sectores adversos y mencionó que la violencia fue “promovida por Petro y Cepeda”, lo que generó debate en redes y entre analistas —aunque sin pruebas claras que respalden esa atribución directa.
🟡 Contexto político y reacciones
Ambos hechos se dieron en un contexto de creciente polarización política en Colombia de cara a las elecciones de 2026. La presencia de líderes como Uribe y Valencia en actividades públicas suele atraer tanto apoyo como oposición, y este episodio ha alimentado discusiones sobre la seguridad y tolerancia en eventos políticos.
La violencia política —tanto verbal como física— ha sido un tema recurrente en la campaña, con llamados a proteger la libertad de expresión y la integridad de todos los participantes en el proceso democrático.