El sector de la moda en Colombia afronta una nueva realidad: los confeccionistas (empresas que ensamblan prendas) han tomado protagonismo al mismo tiempo que los hilanderos (que producen hilos) están en crisis.
El gobierno eliminó un arancel del 10 % a las materias primas (como el hilo) con el fin de fortalecer a los confeccionistas frente a plataformas internacionales de moda rápida como Shein y Temu. Pero los hilanderos advierten que la medida los llevará a la quiebra, ya que su producción local no puede competir con importaciones baratas. El conflicto evidencia tensiones estructurales dentro de la industria textil colombiana.
