Modric tiene la oportunidad de darle a Croacia el golpe más importante de su historia ante el mejor de su generación

Para Luka Modric, este partido tiene una dimensión que va más allá de los dieciseisavos. Es la oportunidad de medirse con Cristiano Ronaldo, su excompañero y el hombre que comparte con él la conversación de los mejores jugadores de su época, en el escenario más grande del fútbol. Modric llega en un momento extraordinario para su edad: fue el asistente más veterano de la historia en una Copa del Mundo con su pase de gol ante Ghana, cumplió 200 partidos internacionales en el torneo y sigue siendo el motor de un equipo que sin él simplemente no funciona de la misma manera. A los 40 años, con el cuerpo que no perdona y los minutos que se acortan partido a partido, Modric sabe que esta es su última oportunidad real de darle a Croacia lo que siempre le faltó.

El historial personal entre ambos es una historia en sí misma: cuatro Champions juntos en el Madrid, múltiples enfrentamientos con sus selecciones y la noche de 2018 donde Modric le arrebató el Balón de Oro rompiendo diez años de dominio Messi-Ronaldo. Esta tarde en Toronto se verán por primera vez en una Copa del Mundo, y uno de los dos cerrará para siempre su historia mundialista. Modric fue sacrificado antes de la hora ante Inglaterra en el debut cuando Croacia iba perdiendo, lo que mostró que Dalic no dudará en cuidarlo si el partido lo requiere. Pero esta tarde, con todo lo que está en juego, el técnico croata querrá a su capitán en el campo el máximo tiempo posible, porque con Modric en el campo Croacia siempre tiene opciones, y sin él el equipo pierde su alma.