Modric llega al partido más importante de su despedida mundialista con 200 partidos y una leyenda intacta

A sus 40 años y en su quinta Copa del Mundo, Luka Modric está protagonizando uno de los cierres de carrera más emotivos que ha dado el fútbol mundial. Ante Panamá alcanzó los 200 partidos con Croacia, convirtiéndose en el cuarto jugador de la historia en llegar a esa cifra junto a Messi, Cristiano Ronaldo y el kuwaití Bader Al-Mutawa. Al terminar el partido, sus compañeros lo rodearon con camisetas especiales que decían “200, Legado Infinito”, y el capitán croata, sorprendido y emocionado, agradeció con lágrimas en los ojos un homenaje que resume lo que representa para todo un país.

Mañana ante Ghana podría disputar lo que muchos consideran su último partido de fase de grupos en una Copa del Mundo, y llega en un estado de forma que desafía la lógica de su edad. En el AC Milan esta temporada marcó dos goles y dio tres asistencias demostrando que sigue compitiendo al más alto nivel. Nacido en la guerra, rechazado en su infancia por ser demasiado frágil, Balón de Oro en 2018 rompiendo el duopolio Messi-Cristiano, seis Champions con el Real Madrid y líder de la generación más exitosa de la historia croata. Modric no juega solo por clasificar, sino por cerrar una historia que ya pertenece a la eternidad del fútbol.