Una situación de alta tensión se vivió durante una misión del buque oceanográfico ARC Simón Bolívar en la Antártida, luego de que uno de sus helicópteros perdiera comunicación en pleno vuelo sobre el continente blanco, uno de los entornos más hostiles y exigentes del planeta.

La emergencia se presentó en el marco de una travesía de cooperación internacional enfocada en ciencia, investigación y operación en condiciones extremas, que incluyó una visita a la Base Antártica Machu Picchu, operada por Perú desde 1989. Durante las maniobras aéreas, el helicóptero ARC 229 realizaba un sobrevuelo cuando desde el puente de gobierno del buque se detectó una posible pérdida de contacto con la aeronave.

Desde la cubierta del ARC Simón Bolívar, decenas de marinos seguían atentos el desplazamiento del helicóptero sobre la vasta extensión de hielo. Sin embargo, los intentos por restablecer la comunicación resultaron casi nulos, generando un momento de incertidumbre que obligó a activar de inmediato los protocolos de emergencia.

Ante la falla, el equipo de navegación del buque asumió un rol clave. Sin radio ni instrucciones directas, el ARC Simón Bolívar se convirtió en el principal punto de referencia visual para la aeronave, guiando su regreso en medio de condiciones climáticas extremas, vientos fuertes y una geografía que no permite errores.

“El equipo de navegación hace un arduo trabajo para lograr que el helicóptero regrese nuevamente al buque”, explicó Edicsson Naranjo, técnico en radares, quien destacó la precisión requerida para este tipo de maniobras en la Antártida.

Minutos después, la aeronave reapareció en el horizonte. A través de señales visuales y procedimientos previamente entrenados, la tripulación del helicóptero analizó cada movimiento hasta lograr alinearse con la cubierta de vuelo del buque.

El copiloto Yeiso Oyola resaltó la exigencia de operar en este territorio extremo. “Se requiere un grado de concentración mucho mayor en el área antártica, especialmente en climas gélidos. Es indispensable un entrenamiento realmente alto para poder cumplir las funciones de vuelo en esta zona”, señaló.

Finalmente, el helicóptero logró aterrizar de forma segura, superando la emergencia sin incidentes. Posteriormente se confirmó que lo ocurrido hacía parte de un simulacro de emergencia, diseñado para recrear escenarios reales y poner a prueba la preparación, coordinación y capacidad de respuesta de la tripulación en uno de los escenarios más complejos del mundo.