Marruecos llega a Boston con la sed de revancha más grande del torneo y la historia africana de su lado
Los Leones del Atlas se plantan en los cuartos de final del Mundial 2026 como el equipo con más hambre de revancha de toda la competición. Cuatro años después de aquella semifinal de Qatar donde Francia los detuvo cuando rozaban lo imposible, Marruecos regresa más maduro, más sólido y con una campaña en este torneo que ya los convirtió en la primera selección africana en llegar a cuartos de final en dos Mundiales consecutivos. Eliminaron a Países Bajos en los dieciseisavos en una épica tanda de penales y golearon 3-0 a Canadá en octavos con un doblete de Azzedine Ounahi que recordó a toda la tierra por qué este equipo es mucho más que un rival incómodo para cualquiera.
El técnico Mohamed Ouahbi ha construido un bloque defensivo que en este Mundial solo ha recibido tres goles en cinco partidos, con Achraf Hakimi como símbolo de un equipo que defiende con alma y ataca con calidad. Los cuatro goles que han marcado en la fase eliminatoria llegaron todos en el segundo tiempo, lo que habla de un equipo que crece con el partido y que sabe sufrir antes de golpear. Hoy ante Francia, Marruecos tiene la oportunidad de completar la revancha perfecta: eliminar al mismo rival que los frenó en Qatar 2022 y convertirse en la primera selección africana de la historia en llegar a semifinales de una Copa del Mundo por segunda vez. Una cita con la historia que todo el continente africano observa con el corazón en la mano.
