Gracias al trabajo coordinado entre las autoridades de Ecuador y Colombia, fue capturado en territorio ecuatoriano un ciudadano colombiano que era requerido por la justicia de su país por su presunta participación en un homicidio ocurrido en el departamento de Nariño.
La detención fue realizada por la Policía Nacional del Ecuador el pasado 12 de junio de 2026 en el cantón Ibarra, provincia de Imbabura, específicamente en las calles Eugenio Espejo y Juan Francisco Bonilla. La operación fue el resultado de varios meses de labores investigativas, actividades de vigilancia y seguimiento, así como del intercambio permanente de información entre organismos de seguridad de ambos países.
De acuerdo con el reporte oficial, el capturado fue identificado como Jhon B., quien registraba antecedentes relacionados con el delito de homicidio en el departamento de Nariño y era considerado un objetivo prioritario para las autoridades colombianas debido al proceso judicial que pesa en su contra.
Cooperación
Las investigaciones permitieron establecer que el ciudadano habría cruzado la frontera y se encontraba residiendo en territorio ecuatoriano. Una vez confirmada su ubicación, se activaron los mecanismos de cooperación binacional para proceder con su localización y posterior captura.
Según la información suministrada por las autoridades colombianas, Jhon B. sería presuntamente responsable de la muerte de Samuel G., un adolescente de tan solo 14 años de edad, en hechos registrados el pasado 1 de enero de 2026 en el parque central del corregimiento de La Victoria, jurisdicción del municipio de Ipiales.
De acuerdo con los elementos recopilados durante la investigación, la víctima habría resultado gravemente herida tras recibir una lesión ocasionada con arma cortopunzante a la altura del tórax. A pesar de los esfuerzos realizados para salvarle la vida, el menor falleció debido a la gravedad de la herida.
El caso causó profunda conmoción entre los habitantes de La Victoria y de la zona fronteriza, donde familiares, amigos y miembros de la comunidad exigieron justicia por la muerte del adolescente. Desde entonces, las autoridades colombianas adelantaron diversas diligencias investigativas para identificar y ubicar al presunto responsable.
La captura representa un importante avance dentro del proceso judicial que busca esclarecer completamente los hechos y garantizar que el presunto implicado responda ante la justicia por los delitos que se le atribuyen. Tras su aprehensión, el ciudadano colombiano quedó a disposición de las autoridades competentes en Ecuador, donde deberá enfrentar los procedimientos legales y migratorios correspondientes mientras se adelantan los trámites
