La reciente participación de la delegación de luchadores de Nariño en los Juegos Intercolegiados fase nacional ha dejado una huella imborrable en la historia del deporte local.

Con un desempeño excepcional, los deportistas nariñenses alcanzaron un total de ocho medallas en el evento que tuvo lugar en la ciudad de Palmira, Valle del Cauca. Este notable logro se traduce en cuatro medallas de oro, una de plata y tres de bronce, lo que evidencia tanto el talento como el arduo trabajo de los jóvenes atletas y su equipo técnico.

En la categoría de 68 kilogramos greco libre, el luchador Darlan Ospina se alzó con la medalla de oro, mientras que Yenifer Karina Chantre brilló en los 50 kilogramos libre, también llevándose el primer puesto. Por su parte, Yohan Castillo se destacó en la categoría de 71 kilogramos greco romana, conquistando otra codiciada medalla dorada. Además, Yohan logró otra presea plateada en la misma categoría pero en la modalidad libre, evidenciando su versatilidad y destreza en el tapiz.

Esfuerzo y dedicación

El esfuerzo y dedicación de los luchadores de Nariño no se limitaron a estas victorias. Samuel Mora logró una medalla de bronce en los 41 kilogramos greco romana, mientras que Santiago Burbano y Darwin Cabezas se llevaron el mismo reconocimiento en las categorías de 44 y 48 kilogramos libre, respectivamente. Así, cada uno de estos atletas aportó al impresionante medallero de la delegación, que también se vio fortalecida por los cuartos puestos obtenidos por Vanessa Ramírez y Michael Chantre.

Este éxito no habría sido posible sin el incondicional apoyo que han brindado diversas instituciones y entidades. Los deportistas y el cuerpo técnico expresaron su profundo agradecimiento a la Secretaría de Recreación y Deportes, bajo la dirección de Jhon Jairo Preciado, así como a la Liga Nariñense de Lucha, presidida por Jhon Arbey Romo Muñoz.

Respaldo

Además, el respaldo del Comité Olímpico Colombiano y el programa Escuela de Talentos ha sido fundamental en la formación de estos jóvenes atletas, quienes han tenido la oportunidad de trabajar con metodólogos destacados como José Euseche y Walter Sánchez, junto a la profesora Diana Torrente, y un equipo de entrenadores comprometidos como Carlos Maya, Mary Álvarez, Jairo Erazo y Juan Pablo Mora.

Las instituciones educativas locales, entre ellas Juan Pablo Segundo de Nariño, San Juan Bautista, San José de Matituy, Heraldo Romero y Antonio Nariño de Pasto, también merecen ser mencionadas por su papel esencial en el desarrollo de estos talentos deportivos. Las alcaldías que han apoyado este proceso, así como la familia de lucha olímpica de Ecuador, con quienes se ha compartido conocimiento y experiencias, han contribuido a crear un ambiente propicio para el crecimiento de la lucha en la región.

En conclusión, el desempeño de los luchadores nariñenses en los Juegos Intercolegiados fase nacional no solo representa un hito deportivo, sino también un claro ejemplo de lo que se puede lograr cuando se trabaja en equipo, se cuenta con el apoyo adecuado y se persigue la excelencia en el deporte. Estos jóvenes atletas han puesto en alto el nombre de Nariño y prometen seguir cosechando éxitos en el futuro.