El derbi ibérico rompió récords de audiencia y se convirtió en el partido más visto del Mundial 2026

El duelo entre Portugal y España en el AT&T Stadium de Dallas superó todas las expectativas en términos de audiencia global. Las cifras preliminares indican que más de 1,800 millones de personas siguieron el partido en algún momento a través de las distintas plataformas y cadenas que transmitieron el encuentro alrededor del mundo, convirtiéndolo en el evento televisivo más visto del año y el partido más seguido en la historia de los octavos de final de una Copa del Mundo. En España los datos fueron históricos: más del 80% de los televisores encendidos en ese momento sintonizaron TVE La 1, el mayor share de la televisión española desde la final del Mundial 2010. En Portugal el número fue aún más dramático, con prácticamente el país entero paralizado frente a las pantallas.

Lo que convirtió este partido en un fenómeno de audiencia sin precedentes fue la combinación de factores que rara vez se alinean en un mismo encuentro: la rivalidad histórica entre dos vecinos ibéricos, el posible último baile mundialista de Cristiano Ronaldo con 41 años, la irrupción de Lamine Yamal como el nuevo rey del fútbol mundial y la posibilidad de una victoria portuguesa que habría dado la vuelta al mundo. El gol de Merino en el minuto 90+1 multiplicó exponencialmente las reacciones en redes sociales, con más de 40 millones de publicaciones en las dos horas siguientes al pitido final, convirtiendo ese instante en el momento más comentado en la historia del deporte en plataformas digitales.