Una propuesta busca reemplazar el actual Código Nacional de Tránsito por un nuevo Estatuto Nacional de Seguridad Vial, Movilidad y Tránsito. La iniciativa contempla 20 modificaciones relacionadas con fotomultas, patios, grúas, sanciones, SOAT, motocicletas y beneficios para los buenos conductores.
Los conductores colombianos podrían enfrentar cambios importantes en las reglas de tránsito si avanza una iniciativa que plantea una transformación integral de la normativa vigente. La propuesta, liderada por el concejal de Bogotá Julián Forero, busca reemplazar la actual Ley 769 de 2002, conocida como Código Nacional de Tránsito, por un nuevo estatuto que responda a las condiciones actuales de movilidad en el país.
Según el planteamiento, la legislación vigente fue diseñada hace más de dos décadas, cuando todavía no tenían la misma presencia las plataformas digitales, la micromovilidad, las motocicletas y otras nuevas formas de transporte.
La iniciativa propone cambios que podrían modificar la relación entre conductores y autoridades de tránsito, especialmente en temas como fotomultas, inmovilizaciones, cobros de grúas y patios, procedimientos sancionatorios y derechos de los ciudadanos.
¿Cuáles son los 20 cambios propuestos?
El proyecto plantea una transformación en diferentes áreas de la movilidad. Estas son las 20 propuestas principales:
- No imponer fotomultas sin identificar al infractor. La autoridad tendría que demostrar quién cometió la infracción antes de imponer la sanción.
- Eliminar retenes ilegales. Los controles de tránsito deberían cumplir condiciones y procedimientos claramente establecidos.
- Establecer tarifas más justas para las grúas. Se plantea modificar la forma en que se calculan estos cobros.
- Cobrar los patios según el tiempo real de permanencia. La tarifa estaría relacionada con el periodo efectivo de custodia del vehículo.
- Eliminar normas consideradas obsoletas. La propuesta busca actualizar disposiciones que ya no responderían a las condiciones actuales de movilidad.
- Separar a quien sanciona de quien juzga. El objetivo sería fortalecer la independencia y garantizar mayor imparcialidad en los procesos.
- Crear una nueva institucionalidad de seguridad vial. La iniciativa plantea fortalecer la prevención, investigación y gestión de los siniestros viales.
- Unificar los procedimientos de tránsito. Se busca que los conductores tengan reglas y garantías similares en todo el territorio nacional.
- Priorizar la pedagogía sobre el recaudo. La propuesta pretende que las medidas de tránsito tengan como objetivo principal prevenir conductas peligrosas.
- Fortalecer la educación vial desde los colegios. La formación en seguridad vial comenzaría desde edades tempranas.
- Establecer normas más claras para los conductores. El propósito es reducir ambigüedades en las disposiciones de tránsito.
- Crear un Defensor Técnico del Conductor. Esta figura brindaría asistencia para que los ciudadanos puedan ejercer su derecho a la defensa.
- Permitir cumplir determinadas multas mediante trabajo comunitario. La alternativa estaría dirigida especialmente a quienes no tengan capacidad económica para pagar determinadas sanciones.
- Regular las plataformas tecnológicas de transporte. Se establecerían responsabilidades para conductores, empresas, usuarios y autoridades.
- Reforzar el debido proceso en las sanciones. Las multas deberían contar con pruebas incorporadas y valoradas dentro del procedimiento.
- Modernizar el SOAT. Se plantean herramientas tecnológicas para mejorar su funcionamiento y combatir posibles fraudes.
- Crear descuentos progresivos para buenos conductores. Quienes mantengan durante años un comportamiento adecuado podrían recibir beneficios.
- Establecer multas proporcionales para motos y micromovilidad. Las sanciones tendrían en cuenta las características y niveles de riesgo de cada vehículo.
- Actualizar el kit de carretera. Los elementos exigidos a los conductores serían revisados de acuerdo con las características de los vehículos actuales.
- Reducir las inmovilizaciones por infracciones menores. Algunas situaciones podrían solucionarse directamente en el lugar sin enviar el vehículo a patios.
Fotomultas podrían tener cambios importantes
Uno de los puntos que mayor interés podría generar entre los conductores está relacionado con las fotomultas.
La propuesta plantea que una sanción no pueda imponerse simplemente a partir de la identificación de un vehículo mediante sistemas de fotodetección, sino que la autoridad tenga que identificar al responsable de la infracción y valorar las pruebas correspondientes dentro del procedimiento.
Esto buscaría fortalecer el derecho de defensa de los ciudadanos y establecer mayores garantías antes de imponer una sanción.
Cambios en grúas y patios
Otro de los aspectos centrales de la iniciativa tiene que ver con los costos asociados a la inmovilización de vehículos.
El documento plantea que las tarifas de las grúas sean más proporcionales y que, cuando un mismo traslado involucre varios vehículos, no se cobre de manera completa el mismo servicio a cada automotor.
En cuanto a los patios, la propuesta busca que los conductores paguen de acuerdo con el tiempo real durante el cual su vehículo permaneció bajo custodia.
También se plantea que los lugares destinados para la custodia de vehículos cumplan condiciones adecuadas.
Menos inmovilizaciones por infracciones menores
La propuesta también podría beneficiar a conductores en situaciones consideradas de menor gravedad.
El planteamiento busca que la inmovilización sea utilizada principalmente cuando el vehículo represente un riesgo real para la seguridad vial. En determinados casos, el conductor podría corregir la situación directamente en el lugar y evitar que el vehículo sea trasladado a patios.
Esto modificaría el enfoque de algunas actuaciones de tránsito, priorizando la corrección de la conducta antes que la inmovilización del automóvil o motocicleta.
¿Qué pasaría con los buenos conductores?
Otro de los cambios llamativos consiste en crear beneficios para los conductores que mantengan un buen comportamiento.
La iniciativa propone descuentos progresivos para quienes acumulen periodos prolongados sin cometer infracciones. De esta manera, el sistema buscaría incentivar el cumplimiento de las normas mediante beneficios y no solamente a través de sanciones.
La propuesta parte de la idea de que la seguridad vial debe combinar medidas de control con mecanismos de prevención y educación.
También habría cambios para motociclistas y micromovilidad
Las motocicletas y los vehículos de micromovilidad ocupan otro espacio importante dentro de la iniciativa.
El planteamiento considera que las sanciones deberían ser proporcionales a las características y niveles de riesgo de cada medio de transporte.
Además, el nuevo estatuto buscaría incorporar reglas relacionadas con las nuevas formas de movilidad que han ganado presencia en las ciudades colombianas durante los últimos años.
El SOAT también podría modernizarse
El Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT) aparece entre los aspectos que serían revisados.
La iniciativa propone incorporar herramientas tecnológicas para mejorar su funcionamiento y combatir posibles casos de fraude.
Este punto se suma a otras propuestas recientes que han planteado modificar el sistema del SOAT y generar incentivos para los conductores con mejores historiales de siniestralidad.
Educación vial desde los colegios
La propuesta también busca darle mayor importancia a la educación vial.
La idea es que los niños y jóvenes reciban formación relacionada con seguridad, prevención de accidentes y respeto por las normas de tránsito desde las instituciones educativas.
Según el planteamiento, una política de seguridad vial no debería concentrarse únicamente en sancionar a quienes incumplen las normas, sino también en prevenir comportamientos peligrosos antes de que ocurran los siniestros.
¿Los 20 cambios ya son obligatorios?
No. Este es uno de los puntos más importantes para los conductores.
Las 20 medidas corresponden actualmente a una propuesta para abrir una discusión sobre un nuevo Estatuto Nacional de Seguridad Vial, Movilidad y Tránsito. Por lo tanto, los conductores deben continuar cumpliendo las normas establecidas en el Código Nacional de Tránsito vigente.
Para que estas propuestas se conviertan en normas obligatorias tendrían que avanzar por los procedimientos legislativos correspondientes.
La iniciativa busca abrir una discusión nacional con la participación de conductores, motociclistas, transportadores, expertos, autoridades y otros actores relacionados con la movilidad.
Una propuesta que busca cambiar la relación entre conductores y autoridades
El debate sobre una eventual reforma integral del Código de Tránsito podría tener un impacto importante en millones de colombianos.
Los cambios planteados abarcan desde la manera en que se aplican las fotomultas hasta los cobros de patios y grúas, pasando por el debido proceso, la educación vial, el SOAT, las plataformas digitales y las nuevas formas de movilidad.
Por ahora, ninguno de estos 20 cambios modifica las obligaciones actuales de los conductores, pero la propuesta abre un debate sobre la necesidad de actualizar las reglas de tránsito en Colombia y adaptarlas a la realidad tecnológica y social del país.
