El anuncio del empresario Felipe Olave, sobre la posibilidad de levantar en Neiva un moderno estadio multipropósito financiado con recursos privados, generó un vendaval de reacciones en todo el departamento. Mientras muchos destacaron la visión del proyecto, el alcalde de Pitalito, Yider Luna, no tardó en pronunciarse con una oferta que llamó la atención de propios y extraños.
A través de sus redes sociales, el mandatario laboyano expresó: “Si, quizás, no se pueda en Neiva, en el municipio de Pitalito no solo damos el permiso. ¡También ponemos el terreno! Gracias Dr. Felipe por pensar en el Huila”.
Con visión de futuro
La declaración de Luna fue interpretada como un guiño político y estratégico para atraer inversión al sur del Huila. Su mensaje no solo refleja el interés de posicionar a Pitalito como epicentro regional del deporte, sino también como un territorio con disposición para la empresa privada y el desarrollo de infraestructura de gran impacto.
En medio de la discusión pública, la postura del alcalde fue vista por algunos como audaz y visionaria, y por otros, como una provocación hacia la capital opita. Lo cierto es que su ofrecimiento reavivó el debate sobre la centralización de proyectos en Neiva y el papel de los municipios emergentes en el futuro del Huila.
