Los para atletas demuestran que ninguna circunstancia está por encima de su deseo de superación. Y hoy, cuando Venezuela más que nunca necesita alicientes, un deportista de la hermana nación, golpeada por los terremotos del pasado 24 de junio, le envió un mensaje dorado y en forma redonda en su pecho. 

El título parasuramericano de Richard Espinoza en el paracycling de Valledupar 2026 fue desahogo y también esperanza. Celebrado por propios y extraños en la vía departamental La Palizada de Codazzi. Y como bien lo dijo el propio campeón, “vale por miles, miles de corazones venezolanos que hoy están pasándola mal, pero que están dispuestos a latir más fuerte por los sobrevivientes y las familias de tantas víctimas”.

Pero la victoria trascendió lo humano para convertirse en proeza. El paraciclista de la categoría MH3 (Handbike) durmió apenas un par de horas para la competencia de este viernes. Retrasos de varias horas en el charter que trajo a parte de la delegación por fallas eléctricas en la torre de control del aeropuerto de La Guaira (epicentro de la tragedia), hizo que llegase al hotel a las cuatro de la mañana y su manociclo se armara casi amaneciendo. 

El calentamiento fue mínimo. Llegó, se montó en su triciclo manual (se dirige, frena e impulsa con los brazos en lugar de las piernas) y ganó.   
“Hoy no corrí con mis manos, corrí con el corazón por mi país que necesita de la solidaridad de todo el mundo para ir superando esta difícil situación”, dijo emocionado el Richard, abanderado de su país en los Juegos.

Y esa bandera tricolor con estrellas fue la que le entregó en su box, Juan José Rujano, presidente del Comité Paralímpico de Venezuela, quien trasnochado como todos los de la hermana nación, dejó a un lado el cansancio para celebrar con parte del staff y recordarle al vencedor que “este sueño salió de Valencia y en cuestión de horas se hizo oro”. 

El nuevo campeón parasuramericano también aprovechó el triunfo para confesar desde el corazón que “colombianos y venezolanos somos lo mismo, un solo pueblo y lo hemos sentido en estos días difíciles y desde nuestra llegada a Valledupar”.

Luego llegó el momento de entonar el “Gloria al bravo pueblo” en el centro del podio, ceremonia en la que también estuvieron los colombianos Carolina Munévar, bicampeona parasuramericana con su triunfo en la prueba WC1-WC3 damas, y Esnéider Muñoz, que logró la segunda plata para el país anfitrión (MC1-MC3). Y tras la premiación, ambos fueron al encuentro de Espinoza para felicitarlo y con un abrazo, confirmarle que los Juegos también abrigan a Venezuela.