La ruda (Ruta graveolens) forma parte de la medicina tradicional y durante generaciones ha sido utilizada en distintos remedios caseros. Sin embargo, detrás de su popularidad existe un riesgo que suele pasar desapercibido: su consumo puede provocar efectos tóxicos y complicaciones graves.
La planta contiene compuestos que, cuando se ingieren en determinadas cantidades, pueden afectar diferentes órganos y sistemas del organismo. Entre los efectos asociados a una intoxicación se encuentran vómitos, dolor abdominal, alteraciones neurológicas, convulsiones y daños en órganos como el hígado y los riñones.
Uno de los principales motivos de preocupación es su uso durante el embarazo. La ruda ha sido empleada tradicionalmente con la intención de provocar la menstruación o interrumpir un embarazo, pero su consumo puede ocasionar contracciones uterinas, hemorragias y otras complicaciones potencialmente mortales.
El riesgo tampoco se limita a su
