Se defiende de las críticasSe defiende de las críticas

Las redes sociales y los pasillos deportivos no han parado de hablar: las Piscinas Olímpicas de la 42, en Ibagué, permanecen cerradas temporalmente, lo que ha encendido los ánimos de deportistas y ciudadanos. Frente a esta creciente inconformidad, el gerente del Instituto Municipal para el Deporte y la Recreación de Ibagué (IMDRI) decidió romper el silencio y dar explicaciones.

Según el funcionario, el cierre responde a recomendaciones técnicas surgidas durante dos competencias recientes, donde expertos identificaron fallas puntuales. Los problemas señalados son, entre otros, desperfectos en los tacos de salida, esenciales para el rendimiento de los nadadores, y daños en dos de los seis baños disponibles. Estas observaciones ya fueron entregadas al contratista, quien actualmente trabaja en coordinación con el IMDRI para resolver cada detalle.

Una de las voces más fuertes provino del nadador de alto rendimiento Federico Avendaño, quien expresó su frustración por la falta de un lugar adecuado para entrenar. “Entendemos la molestia, pero la prioridad es la seguridad y el cumplimiento de los estándares técnicos”, respondió tajantemente el gerente del IMDRI. Además, recalcó que el escenario ya fue reinaugurado anteriormente y ha acogido competencias sin incidentes graves. Desde la entidad hacen un llamado a la calma. La reapertura está prevista para el 6 de junio y se espera que las condiciones sean óptimas para retomar la actividad.

La ciudadanía, sin embargo, sigue escéptica y exige resultados concretos. El tiempo apremia y el deporte ibaguereño no puede seguir esperando. En definitiva, la situación de las Piscinas Olímpicas de la 42 refleja una problemática más profunda que va más allá de simples reparaciones técnicas: evidencia la falta de planificación y seguimiento oportuno en escenarios que deberían estar al servicio continuo del deporte y la comunidad.

Si bien es cierto que la seguridad de los usuarios es prioritaria, los constantes cierres generan desconfianza y afectan directamente la preparación de atletas que representan al Tolima en escenarios nacionales e internacionales. El IMDRI debe asumir con mayor responsabilidad la gestión de estos espacios, no solo corrigiendo errores, sino anticipándose a ellos, garantizando una infraestructura deportiva funcional y digna, acorde con las necesidades de quienes hacen del deporte una vocación y un estilo de vida.