El retorno del extremo colombiano a La Ribera es el fichaje más comentado y dividido del fútbol sudamericano en este momento. Boca Juniors pagó 6.5 millones de dólares a Independiente Rivadavia por el 100 por ciento del pase de Villa, quien firmará un contrato de cuatro años hasta junio de 2030. El antioqueño de 30 años regresa al club donde disputó cinco temporadas, anotó 29 goles y ganó siete títulos, pero también donde vivió los momentos más oscuros de su carrera: salió en 2023 entre disputas legales y después de ser condenado por violencia de género contra su expareja Daniela Cortez, una situación que generó rechazo masivo en una parte importante de la hinchada xeneize y que hoy vuelve a dividir opiniones con la misma intensidad de entonces.

Lo que convenció a la dirigencia de Juan Román Riquelme fue el rendimiento de Villa en Independiente Rivadavia en Mendoza, donde recuperó su mejor nivel con actuaciones que recordaron a su mejor época en Boca. El Xeneize buscará habilitarlo de manera exprés para el debut en los octavos de final de la Copa Sudamericana ante O’Higgins de Chile el 23 de julio, sabiendo que su velocidad y desequilibrio son herramientas que pocos jugadores del continente poseen. Villa no llegó solo: el arquero colombiano Álvaro Montero, procedente de Vélez por 4 millones de dólares, también se incorporó al plantel en una operación que convierte a Boca en el club argentino con más colombianos de su historia reciente.