Un fuerte movimiento telúrico de magnitud 6,1 se registró durante la tarde de este martes 30 de junio en territorio mexicano, generando alarma entre los habitantes de varias regiones del país.
De acuerdo con los primeros reportes de las autoridades sismológicas, el epicentro del temblor se localizó en una zona específica del país y ocurrió a una profundidad que permitió que el movimiento fuera percibido en distintos estados. Hasta el momento, los organismos de emergencia continúan evaluando la situación para establecer si el evento dejó personas lesionadas o daños materiales.
Tras el sismo, las autoridades activaron los protocolos de prevención y monitoreo, mientras equipos de Protección Civil realizan inspecciones en edificios, vías e infraestructura para descartar afectaciones de consideración.
En varias ciudades, miles de ciudadanos evacuaron viviendas, oficinas y establecimientos comerciales como medida de precaución, siguiendo las recomendaciones de los organismos de gestión del riesgo.
El Servicio Sismológico Nacional mantiene vigilancia sobre la actividad sísmica y pidió a la población mantenerse informada únicamente a través de los canales oficiales, además de conservar la calma ante la posibilidad de réplicas.
