Las autoridades venezolanas continúan este martes con las labores de búsqueda y rescate tras el fuerte terremoto que afectó varias zonas del país durante los últimos días, una tragedia que ha dejado un elevado número de víctimas y miles de personas damnificadas.

De acuerdo con el balance oficial más reciente, más de 1.700 personas han perdido la vida y más de 5.000 han resultado heridas. Equipos de rescate nacionales e internacionales trabajan de manera ininterrumpida entre los escombros con la esperanza de encontrar sobrevivientes, mientras las autoridades mantienen activos los protocolos de emergencia.

Las regiones más afectadas presentan graves daños en viviendas, hospitales, carreteras y servicios públicos. En varias localidades persisten dificultades para el acceso al agua potable, la electricidad y las telecomunicaciones, lo que complica las tareas de asistencia humanitaria.

Organismos de ayuda humanitaria han intensificado el envío de alimentos, medicamentos, agua potable y refugios temporales para atender a miles de familias desplazadas. Asimismo, diversos países han expresado su solidaridad y ofrecido apoyo mediante el envío de personal especializado y suministros de emergencia.

Las autoridades también han pedido a la población mantenerse informada a través de los canales oficiales y seguir las recomendaciones de protección civil ante la posibilidad de réplicas sísmicas.

Expertos señalan que la prioridad continúa siendo el rescate de personas atrapadas y la atención médica de los heridos, mientras se inicia la evaluación de los daños para planificar la reconstrucción de las zonas afectadas.