Dos días después del terremoto de magnitud 7,4 que golpeó diferentes zonas del país, las autoridades continúan trabajando para recuperar la infraestructura afectada.

Las principales dificultades se concentran en varios corredores viales de Valle del Cauca, Caldas, Tolima y Quindío.

Aunque algunos sectores ya recuperaron el tránsito, persisten restricciones y problemas que dificultan el desplazamiento de personas y el traslado de ayuda.

Los aeropuertos también cumplen un papel fundamental durante la emergencia, especialmente para permitir la llegada de suministros y equipos de asistencia.

El impacto económico del desastre se suma a las consecuencias humanas y materiales que dejó el movimiento telúrico.

Miles de viviendas presentan daños y diferentes municipios han requerido atención de las autoridades.

La recuperación de las carreteras será fundamental para garantizar el abastecimiento de alimentos, medicamentos y otros productos esenciales.

Los daños en infraestructura también pueden afectar las actividades comerciales y productivas de las regiones damnificadas.

El Gobierno y las autoridades locales mantienen operativos de evaluación y recuperación.

La prioridad durante esta etapa es garantizar la atención de las comunidades y restablecer progresivamente las condiciones normales de movilidad y actividad económica.