A poco más de dos semanas de finalizar su mandato, el presidente Gustavo Petro ordenó la reasignación de millonarios recursos del Estado para atender posibles efectos del fenómeno de El Niño, una decisión que ha desatado un intenso debate en distintos sectores políticos y en redes sociales.
De acuerdo con la información divulgada por la Presidencia de la República, el mandatario dispuso trasladar $4 billones a la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) con el propósito de fortalecer las acciones preventivas frente a la temporada de sequía y avanzar en la estrategia de instalación de paneles solares en el país. Además, ordenó priorizar la financiación de proyectos de agua potable y acelerar la construcción de plantas desalinizadoras en las regiones con mayor riesgo de escasez, entre ellas La Guajira, el Caribe, San Andrés y Providencia.
La Casa de Nariño explicó que los recursos del Fondo de Adaptación también serán destinados prioritariamente a garantizar el acceso al agua para las comunidades más vulnerables, ante las proyecciones que advierten sobre un posible fenómeno de El Niño de alta intensidad.
Sin embargo, el anuncio provocó reacciones inmediatas desde diferentes sectores. Uno de los pronunciamientos más destacados fue el del presidente de la Federación Colombiana de Ganaderos (Fedegán), José Félix Lafaurie, quien expresó preocupación por el manejo de los recursos asignados a la UNGRD, recordando los cuestionamientos que ha enfrentado la entidad por casos de corrupción en los últimos años.
La decisión también generó una ola de comentarios en redes sociales, donde usuarios y dirigentes políticos cuestionaron que una reasignación de recursos de tal magnitud se produzca cuando restan pocos días para que Petro entregue la Presidencia al mandatario electo, Abelardo De la Espriella.
Hasta el momento, el Gobierno nacional sostiene que la medida responde exclusivamente a la necesidad de anticiparse a los impactos climáticos que podría ocasionar el fenómeno de El Niño y garantizar el abastecimiento de agua en las zonas más vulnerables del país.
