Las Fuerzas Armadas de Ucrania llevaron a cabo un nuevo ataque de largo alcance contra objetivos militares rusos en la península de Crimea, alcanzando el aeródromo de Gvardéiskoye, una de las principales bases utilizadas por la aviación táctica y naval de Rusia. La operación forma parte de la estrategia ucraniana para debilitar la capacidad logística y operativa de Moscú en los territorios ocupados, mientras continúan los esfuerzos diplomáticos para buscar una salida al conflicto.

Según informó el Estado Mayor General de Ucrania, la base aérea de Gvardéiskoye desempeña un papel estratégico para las fuerzas rusas, ya que desde allí se realizan labores de mantenimiento de aeronaves, apoyo logístico y operaciones de combate. El ataque buscó afectar la infraestructura militar que respalda las acciones del ejército ruso en el sur del frente de guerra.

Además del bombardeo sobre Crimea, las fuerzas ucranianas atacaron importantes puentes ubicados sobre los ríos Hruzkyi Yalanchyk y Kalmius, en la provincia de Donetsk. Estas estructuras son utilizadas por Rusia para movilizar tropas, armamento y suministros hacia las zonas de combate. Ucrania también aseguró haber destruido tres depósitos de municiones situados en las regiones de Donetsk, Lugansk y Kherson, con el objetivo de reducir la capacidad de abastecimiento de las tropas rusas.

Rusia reporta víctimas

Las autoridades designadas por el Kremlin en Crimea confirmaron que los ataques ucranianos dejaron al menos una persona fallecida y dos más heridas en el norte de la península. El gobernador ruso de Crimea, Serguéi Aksiónov, informó que una de las personas lesionadas permanece en estado grave.

El Ministerio de Defensa de Rusia señaló que sus sistemas de defensa antiaérea interceptaron 71 drones ucranianos durante la noche sobre diferentes regiones del país, entre ellas Bélgorod, Briansk, Rostov, el mar Negro y la propia Crimea.

Según Moscú, la intensidad de los ataques fue menor en comparación con la jornada anterior, cuando las autoridades aseguraron haber derribado cerca de 400 drones dirigidos contra instalaciones estratégicas, incluidas terminales petroleras y otras infraestructuras consideradas críticas.

Fuerte ofensiva aérea

Mientras Ucrania intensifica sus ataques contra posiciones rusas, el país continúa siendo blanco de bombardeos aéreos por parte de Moscú. La Fuerza Aérea de Ucrania informó que durante la misma jornada logró derribar 112 drones de ataque lanzados por Rusia, además de tres misiles guiados Kh-59/69.

Las fuerzas rusas también emplearon misiles aire-tierra Kh-31 disparados desde el mar Negro. Aunque varios proyectiles fueron interceptados por los sistemas de defensa ucranianos, las autoridades confirmaron que algunos ataques alcanzaron al menos tres puntos del territorio nacional, causando nuevos daños cuya magnitud continúa siendo evaluada.

Continúan los esfuerzos diplomáticos

La nueva escalada militar coincide con un momento de intensa actividad diplomática. Tanto el presidente de Ucrania como el mandatario ruso sostuvieron conversaciones telefónicas por separado con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en el marco de los intentos por avanzar hacia una posible solución negociada al conflicto.

Sin embargo, sobre el terreno, ambas partes mantienen operaciones militares de gran intensidad. Ucrania continúa apostando por ataques de precisión contra instalaciones estratégicas en Crimea y otros territorios ocupados, mientras Rusia responde con ofensivas aéreas masivas utilizando drones y misiles de largo alcance.

Tras más de cuatro años de guerra, el conflicto sigue provocando importantes pérdidas humanas, destrucción de infraestructura y un impacto significativo en la seguridad europea e internacional. Las operaciones militares y los esfuerzos diplomáticos avanzan de manera simultánea, aunque hasta el momento no se vislumbran acuerdos concretos que permitan poner fin a las hostilidades.