Violenta batalla campalViolenta batalla campal

Las autoridades municipales de Florencia llevaron a cabo un amplio operativo de recuperación del espacio público en el centro de la ciudad, con el objetivo de controlar la expansión desmedida de los vendedores informales y restablecer la movilidad en una de las zonas más congestionadas del municipio. La jornada, encabezada por el alcalde Marlon Monsalve de Florencia y la Policía Nacional, derivó en altercados que obligaron al uso legítimo de la fuerza y la detención de cuatro personas, trasladadas por protección a las instalaciones policiales.

El alcalde de Florencia explicó que la intervención se concentró en cuatro o cinco puntos específicos, donde se detectaron nuevos puestos que no cumplían los acuerdos establecidos previamente en la mesa de concertación con los vendedores informales. Según indicó, algunos comerciantes han hecho uso abusivo de los permisos transitorios, ocupando zonas indebidas como pasos peatonales, semáforos y cebras, afectando la seguridad vial y peatonal.

Durante el operativo, se presentaron riñas entre algunos vendedores y comerciantes formales, lo que generó taponamientos en las principales vías del centro. Ante esta situación, la Policía actuó bajo el marco legal del Código Nacional de Seguridad y Convivencia, imponiendo comparendos y garantizando la reapertura de los corredores bloqueados. El coronel César Pinzón, comandante de la Policía en el Caquetá, informó que además de las sanciones administrativas, se adelantan investigaciones por posibles delitos como bloqueo de vías públicas y violencia contra servidor público.

El mandatario local reiteró que la administración ha mantenido una política de diálogo y concertación con los vendedores, pero advirtió que no se permitirá el abuso de los acuerdos ni el uso indebido del espacio público. “Florencia no puede seguir siendo rehén de quienes se creen dueños del centro. Defenderemos los derechos de los ciudadanos, de los peatones y del comercio formal”, enfatizó.

Finalmente, el alcalde hizo un llamado a la unidad ciudadana para respaldar las acciones de control y a los vendedores que cumplen con la normatividad, recordando que se adelanta un plan de reubicación y formalización para garantizar condiciones dignas sin afectar la movilidad ni la convivencia urbana.