El presidente de Ucrania, Volodímir Zelensky, aseguró que Rusia solicitó a Corea del Norte el envío de 30.000 militares adicionales para fortalecer su ofensiva contra territorio ucraniano. Según el mandatario, Moscú adelanta desde junio los preparativos para recibir este contingente en la región de Vorónezh, ubicada cerca de la frontera con Ucrania.
A través de sus redes sociales, Zelensky afirmó que el despliegue forma parte de una estrategia de cooperación militar cada vez más estrecha entre Rusia y el régimen de Pyongyang. Además, advirtió que Corea del Norte también estaría preparando el envío de nuevos lanzadores de misiles balísticos para apoyar las operaciones rusas.
El jefe de Estado ucraniano sostuvo que esta alianza no solo representa un riesgo para Ucrania, sino también para la seguridad internacional. En su opinión, la participación de tropas norcoreanas permite a Pyongyang adquirir experiencia real en combate y perfeccionar sus capacidades militares, lo que podría incrementar la amenaza para otros países de Asia.
Las declaraciones se produjeron poco después de la visita a Moscú de la ministra de Relaciones Exteriores de Corea del Norte, Choe Son Hui. Durante ese encuentro, el gobierno norcoreano reiteró su respaldo a las políticas del Kremlin y expresó su apoyo a las acciones de Rusia en el conflicto con Ucrania.
La cooperación entre ambos países se ha fortalecido desde el inicio de la guerra en 2022. De acuerdo con información de autoridades surcoreanas, miles de soldados norcoreanos ya fueron enviados previamente a territorio ruso, especialmente a la región de Kursk, para respaldar las operaciones militares y suministrar armamento y municiones. Se estima que alrededor de 2.000 efectivos de Corea del Norte han perdido la vida desde que comenzaron estos despliegues.
Zelensky también reveló un balance sobre las pérdidas sufridas por las fuerzas rusas durante este año. Según sus cifras, entre enero y finales de julio cerca de 225.500 militares rusos resultaron muertos o heridos, mientras que en el mismo periodo unas 221.000 personas fueron incorporadas a las filas del ejército. El mandatario añadió que una parte importante de los heridos presenta lesiones de gravedad debido, según afirmó, a las limitaciones del sistema médico desplegado por Rusia en el frente.
En medio del conflicto, el presidente de Kazajistán, Kasim-Yomart Tokáyev, propuso a Vladimir Putin considerar una suspensión temporal de las hostilidades y retomar las negociaciones conocidas como la «Fórmula de Estambul 2.0». Sin embargo, el mandatario ruso rechazó la iniciativa y reiteró que Moscú mantendrá las operaciones militares hasta alcanzar los objetivos planteados por su gobierno.
