El director regional del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar en Nariño, Luis Alberto Higuera Malaver, presentó un balance positivo de la gestión de los últimos cuatro años, en el que destacó la ejecución de aproximadamente 1,3 billones de pesos, con un 95% de los recursos destinados a la operación de programas misionales y un 5% a gastos de funcionamiento, lo que —según indicó— refleja eficiencia en el uso del recurso público.
Durante su intervención, resaltó el proceso de territorialización de la atención a niños, niñas y adolescentes, con un enfoque diferencial y étnico que permite adaptar los programas a las particularidades culturales de las comunidades afrodescendientes, indígenas y mestizas del departamento. En ese sentido, también señaló que se ha avanzado en la adecuación de la alimentación y la minuta de atención según las necesidades de cada población.
Estrategias
De igual forma, subrayó el fortalecimiento de las acciones de prevención de la desnutrición y los procesos de recuperación nutricional, como parte de las estrategias orientadas a mejorar las condiciones de la primera infancia en el territorio. A esto se suma el crecimiento del talento humano en la regional, que pasó de cerca de 200 a aproximadamente 400 funcionarios, en su mayoría nariñenses, lo que, según el funcionario, ha permitido mejorar la capacidad operativa y la atención a la ciudadanía.
En el ámbito de la protección y la formación de adolescentes, destacó la intervención en el Centro Santo Ángel en Pasto, donde se adelantan procesos de responsabilidad penal y prevención, complementados con talleres en áreas como cuero, barbería, soldadura y ornamentación, además de la implementación de nuevos espacios como gimnasio y panadería, con el fin de fortalecer proyectos de vida.
Ampliación
También resaltó el acompañamiento a 85 jóvenes del departamento que cursan estudios universitarios con cobertura total de sus gastos de manutención, transporte, matrícula y materiales, así como la apertura de la primera casa universitaria en Pasto, donde actualmente residen 20 de ellos y se proyecta su ampliación para atender a más beneficiarios.
En materia de nutrición, mencionó la diversificación de la Bienestarina con la incorporación de productos locales como chontaduro y otras harinas, y el avance en la producción de la denominada Bienestarina Nariño, elaborada con harina de plátano del territorio del Telembí, en articulación con comunidades campesinas y afrodescendientes que participan en el proceso productivo.
Finalmente, el director regional destacó los esfuerzos en la prevención del reclutamiento forzado de niños, niñas y adolescentes en el marco de procesos de construcción de paz, así como el acompañamiento a menores en riesgo vinculados a contextos de conflicto armado. Concluyó que los resultados alcanzados reflejan avances significativos en el bienestar de la niñez y las comunidades del departamento de Nariño.
