Un antiguo avión comercial Boeing 727, que durante años permaneció abandonado en un aeropuerto de Costa Rica, encontró una segunda vida como una exclusiva suite de hotel en medio de la selva tropical.

La aeronave, fabricada en 1965, fue adquirida por el empresario Allan Templeton, quien impulsó un proyecto para transformar el fuselaje en un alojamiento turístico con todas las comodidades. Para lograrlo, el avión fue desmontado, transportado en varias piezas hasta una colina cercana al Parque Nacional Manuel Antonio y posteriormente ensamblado sobre una estructura elevada entre los árboles.

El interior fue completamente remodelado para ofrecer una experiencia de hospedaje única. La suite cuenta con dos habitaciones, dos baños, sala, comedor, cocina y terrazas construidas sobre las alas del avión, desde donde los visitantes disfrutan de vistas panorámicas de la selva y del océano Pacífico.

La transformación requirió una inversión cercana a los 300.000 dólares y convirtió a la aeronave en uno de los alojamientos más llamativos de Costa Rica. Actualmente forma parte del Hotel Costa Verde y recibe turistas de diferentes países que buscan una experiencia diferente, combinando comodidad, naturaleza y un concepto de reutilización arquitectónica.

Con el paso de los años, el singular hotel se ha consolidado como un atractivo turístico internacional y un ejemplo de cómo una estructura destinada al desuso puede convertirse en un proyecto innovador que impulsa el turismo sostenible y la conservación del entorno natural.