Alonso terminó decimocuarto en Hungría y sigue esperando que el Aston Martin despierte de una vez

Fernando Alonso cruzó la meta en decimocuarto lugar en el Gran Premio de Hungría 2026 en otro fin de semana para olvidar con un Aston Martin que sigue siendo uno de los coches más decepcionantes de la parrilla en esta temporada. El doble campeón del mundo español, que cumplió 45 años en julio y sigue siendo uno de los pilotos más completos del paddock, no pudo hacer nada más allá de lo que el AMR26 le permite y terminó por delante de Colapinto pero muy lejos de la zona de puntos donde debería estar un piloto de su calibre. La única nota positiva del fin de semana para Aston Martin fue que el equipo mostró algunas mejoras de rendimiento que le permitieron superar a Alpine en el ritmo puro de carrera, aunque eso no se tradujo en puntos suficientes para cambiar la imagen general.

Lo que hace más frustrante la situación de Alonso en 2026 es el contraste con las expectativas con las que llegó al año: Aston Martin prometió un coche competitivo para pelear por los primeros planos aprovechando el nuevo reglamento técnico, pero el AMR26 interpretó mal las nuevas reglas y llegó al parón de verano con apenas 1 punto en el campeonato de constructores, una cifra que refleja la magnitud del fracaso técnico del equipo británico. El asturiano sigue siendo capaz de sacar lo máximo de un coche limitado como lo ha demostrado toda su carrera, pero ni siquiera la magia de uno de los mejores pilotos de la historia puede compensar la diferencia de rendimiento que existe entre el Aston Martin y los coches de cabeza. El parón de verano es el último momento para que el equipo introduzca mejoras que salven una temporada que se está convirtiendo en una de las más olvidables de la historia reciente de la escudería de Lawrence Stroll.