Cadillac llegó a la Fórmula 1 con fanfarria y está viviendo una pesadilla que nadie anticipó
La entrada de Cadillac a la Fórmula 1 en 2026 fue uno de los eventos más esperados del automovilismo en años: el primer equipo americano en la categoría reina desde que Haas llegó en 2016, con el respaldo de General Motors, la bandera de Estados Unidos y dos pilotos experimentados en Sergio Checo Pérez y Valtteri Bottas para liderar el proyecto. Sin embargo la realidad de la temporada ha sido completamente opuesta a las expectativas: cero puntos en once carreras disputadas, múltiples abandonos incluyendo el doble en Hungría donde Pérez se retiró en la vuelta 50 por problemas de suspensión y Bottas apenas completó 13 vueltas, y un coche que en la mayoría de los fines de semana ha sido el más lento de toda la parrilla sin ninguna excepción notable.
Lo que más preocupa del proyecto Cadillac no es solo la falta de puntos sino la naturaleza de los problemas que está enfrentando: los abandonos de Pérez han sido recurrentes con la misma pieza de suspensión fallando en distintas carreras, lo que sugiere un problema de diseño estructural que no se resuelve fácilmente entre un fin de semana y otro. Bottas por su parte ha tenido más finales de carrera que su compañero pero tampoco ha podido acercarse a la zona de puntos en ninguna ocasión. El parón de verano es crítico para que el equipo introduzca mejoras radicales porque si la segunda mitad de la temporada continúa igual que la primera, Cadillac terminará 2026 con cero puntos en el campeonato de constructores, un resultado humillante para una marca con el prestigio y los recursos de General Motors que prometió revolucionar la Fórmula 1 con su llegada.
