Japón volvió a marcar un récord demográfico al superar por primera vez la cifra de 100.000 personas de 100 años o más, reflejando el acelerado envejecimiento de su población.

El país asiático es reconocido desde hace décadas por su elevada esperanza de vida. La combinación de una mayor longevidad y una baja tasa de natalidad ha provocado un crecimiento constante del número de personas mayores.

Las mujeres representan la mayoría de quienes superan los 100 años, mientras que los hombres constituyen una proporción menor del total.

El aumento de la población centenaria representa tanto un logro en materia de longevidad como un desafío para Japón. El país debe enfrentar mayores necesidades de atención médica, cuidados de larga duración, pensiones y servicios destinados a las personas mayores.

Las autoridades japonesas consideran que el envejecimiento de la población continuará siendo uno de los principales retos sociales y económicos durante los próximos años.

El nuevo récord convierte a Japón en uno de los ejemplos más destacados del mundo de cómo el aumento de la esperanza de vida puede transformar profundamente la estructura de una sociedad.