
La delegación artística de Colombia se convirtió en el eje central del espectáculo de apertura en el mítico Estadio Azteca, ante una audiencia global de millones de espectadores.
Este jueves 11 de junio, el Estadio Azteca no solo hizo historia por abrir su tercera Copa del Mundo; la hizo porque se transformó, durante media hora, en una sucursal del sabor colombiano ante los ojos de todo el planeta.
El show de apertura no fue la típica coreografía acartonada de la FIFA. Esta vez apostaron por el impacto de la cultura pop latina, y ahí Colombia juega de local en cualquier parte del mundo.
Del «Ghetto» al cielo: La consagración de Ryan Castro
Si alguien se robó las miradas y los comentarios en las plataformas digitales fue Ryan Castro. El «Cantante del Ghetto» demostró de qué está hecha la nueva sangre del género urbano. Al lado de un gigante de la industria como J Balvin,
Shakira juega en su propia liga
La barranquillera revalidó su título como la reina eterna de los mundiales. Cuando saltó a la tarima para cantar «Dai Dai», el himno oficial del torneo, la atmósfera del estadio cambió por completo. Con su vigencia intacta y una propuesta escénica impecable, dejó claro que no hay cita orbital completa sin sus caderas.
unto a ellos, el talento de Alejandro Fernández y Maná le dio el toque local a la tarde, pero el veredicto de internet fue unánime: la cuota colombiana elevó el nivel del espectáculo.
