España huele a campeón: La Roja se consolida como la gran favorita a su cuarta Copa del Mundo
Sería su cuarta estrella, no su segunda. España ya ganó los Mundiales de 1010 en Sudáfrica, además de las Eurocopas de 1964, 1984, 2008 y 2012, lo que la convierte en una de las selecciones más laureadas de la historia. Con ese antecedente, la generación de Lamine Yamal llega a cuartos de final como la apuesta más firme de los analistas para levantar el trofeo el 19 de julio en el MetLife Stadium: cinco partidos, cinco victorias, cero goles recibidos y un juego colectivo que recuerda a la España de Xavi, Iniesta y Villa que dominó el mundo entre 2008 y 2012. Ningún equipo en la historia ha ganado un Mundial sin recibir un gol en la fase de grupos y los octavos de final simultáneamente, y España está escribiendo esa estadística inédita partido tras partido.
Lo que hace especialmente temible a esta selección es la combinación perfecta entre experiencia e irrupción juvenil. Rodri y Pedri controlan el mediocampo con una madurez impropia de sus edades, Cucurella y Porro son los laterales más sólidos del torneo, y Mikel Merino demostró ante Portugal que incluso desde el banquillo España tiene jugadores que deciden partidos en el último minuto. Pero el gran argumento de La Roja tiene 18 años y zurda mágica: Lamine Yamal está protagonizando el mejor torneo de su vida en el momento más importante, y con cuartos de final, semifinales y una posible final por delante, el mundo del fútbol siente que está viendo el nacimiento de una nueva era española que podría durar tanto como la anterior.
