Pánico en un edificio multifamiliar de Mijitayo, en Pasto.

Ocho personas vivieron minutos de terror cuando el ascensor en el que iban se vino abajo desde el sexto nivel.

El hecho, que pudo terminar en tragedia, tuvo un final milagroso: el sistema de freno de seguridad se activó a la altura del tercer piso y detuvo la cabina en seco, evitando que siguiera cayendo al vacío.

Por fortuna, todos los ocupantes resultaron ilesos, aunque con el susto de su vida.

Las autoridades investigan las causas de la falla mecánica.