La víctima, de 33 años, falleció el pasado 15 de agosto durante una sesión de tatuaje en su vivienda. La investigación busca establecer qué sustancias recibió y si tuvieron relación con su muerte.

El caso de Yenifer García Valencia, una mujer de 33 años que murió durante una sesión de tatuaje en su vivienda, en la localidad de Rafael Uribe Uribe, Bogotá, continúa bajo investigación de las autoridades.

García había contratado un tatuaje de gran tamaño en la espalda y parte de los glúteos. Debido al dolor que experimentó durante las sesiones anteriores, su familia habría recurrido a una persona que ofreció suministrarle medicamentos para facilitar el procedimiento. Según las versiones conocidas, por este servicio se habrían pagado $600.000

¿Qué medicamentos le habrían aplicado?

Entre los elementos encontrados posteriormente en la vivienda aparecen medicamentos e insumos médicos que son ahora piezas relevantes para la investigación.

De acuerdo con información divulgada sobre el caso, entre ellos se encontraban ketamina en solución inyectable de 50 mg/mL y Dormicum (midazolam) de 5 mg/5 mL, además de una jeringa y polvo estéril para reconstituir una solución inyectable. La presentación de ketamina encontrada indicaría además que se trataba de un producto de uso institucional

Sin embargo, las autoridades aún deben determinar exactamente qué sustancias fueron administradas, en qué cantidades y si estas tuvieron una relación directa con el fallecimiento. El análisis de Medicina Legal será fundamental para establecer la causa de muerte. 

La persona que habría aplicado los medicamentos no era anestesiólogo

Uno de los principales interrogantes del caso está relacionado con la identidad y formación de la persona que habría suministrado los medicamentos.

Según la información conocida por las autoridades y las declaraciones del concejal Jairo Avellaneda, el hombre señalado como responsable no tendría formación como anestesiólogo. En registros consultados aparecería como auxiliar de enfermería

La familia también ha señalado que se habrían aplicado varias dosis debido a que Yenifer continuaba manifestando dolor durante el tatuaje. Esta versión deberá ser contrastada por los investigadores con las pruebas recopiladas y los testimonios de las personas presentes. 

El procedimiento se realizó en una vivienda

La Secretaría Distrital de Salud recordó, tras conocerse el caso, que los tatuajes no están autorizados para realizarse en viviendas y que la administración de medicamentos con fines anestésicos debe efectuarse por profesionales habilitados y en condiciones adecuadas para atender posibles complicaciones

La emergencia ocurrió el 15 de agosto de 2026. Tras presentarse complicaciones, se realizó una llamada a la línea 123 y personal de emergencia acudió al domicilio, pero los esfuerzos de reanimación no lograron salvar a la mujer.

La Fiscalía adelanta la investigación para establecer las circunstancias exactas de la muerte, determinar quiénes participaron en el procedimiento y establecer las posibles responsabilidades penales. Por ahora, la relación entre los medicamentos encontrados y el fallecimiento deberá ser determinada mediante las pruebas forenses correspondientes. 

El caso ha generado preocupación por los riesgos de realizar procedimientos que involucren sedación fuera de entornos médicos adecuados y por la utilización de medicamentos que requieren supervisión profesional.