Vecinos de las favelas de Penha y Alemão, en la zona norte de Río de Janeiro, encontraron decenas de cuerpos tras un operativo policial masivo contra el crimen organizado. Más de 40 cadáveres fueron alineados en una plaza por los residentes para que las familias puedan identificarlos.
En un importante avance judicial, la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional capturaron a Simeón Pérez Marroquín, alias “El Viejo”, considerado como un eslabón fundamental en la cadena criminal que llevó al magnicidio del político Miguel Uribe Turbay.
El arresto se realizó en la vereda Brisas del Guejar, en Puerto Lleras (Meta), y luego “El Viejo” fue trasladado al búnker de la Fiscalía para iniciar su judicialización.
Según las indagaciones, Pérez Marroquín habría tenido un papel de coordinación entre quienes ordenaron el crimen (los autores intelectuales) y el grupo de sicarios que ejecutó el atentado contra Uribe. La Fiscalía le imputará cargos por homicidio agravado, concierto para delinquir, uso de menores para cometer delitos y porte ilegal de armas.
A pesar de la acusación, ante un juez de control de garantías, alias “El Viejo” se declaró inocente de todos los cargos.
Para la familia de Uribe Turbay, esta captura representa un “avance significativo” en la búsqueda de justicia. Abogados defensores de las víctimas también opinan que este es un paso crítico para esclarecer quiénes están detrás del asesinato.
En el expediente judicial también está presente otra hipótesis: autoridades barajan la posibilidad de que la Segunda Marquetalia, disidencia de las FARC, haya sido la estructura criminal que ordenó el magnicidio.
